No será por buen humor que el adulterio no puede ser relativizado. Al menos, aquel que atañe a los demás. A mi personalmente si me pasara lo que le pasa al personaje de la canción renunciaría a algo: a mi pareja o a la bebida. Pero, ¡a quién quiero engañar! ¡Son las dos demasiado buenas cómo para dejarlas! Y os juro que ahora mismo no voy cogorza...
No hay comentarios:
Publicar un comentario