Parece ser que Night Train era una marca de vino tintorro de brick que costaba unos 50 céntavos y dejaba unas resacas monumentales. Ahora, dice Slash que la canción no va de pimplar hasta que se te caigan las pestañas, si no de lo que significa ser un incomprendido y hacerte tu propio camino. Yo creo que las dos cosas son compatibles, la verdad. ¿Vosotros no?
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